Vender una empresa no es poner un anuncio y esperar. Es un proceso con muchas piezas financieras, legales, fiscales, y sobre todo, estratégicas. Y si una sola pieza falla (confidencialidad, documentación, expectativas de precio, una cláusula mal negociada…), la operación puede salir mal.
En Idánea llevamos años acompañando a propietarios de Cantabria en este punto tan delicado: convertir el trabajo de una vida en una venta bien cerrada, con cabeza y con calma.
Hoy te ofrecemos una checklist práctica, para ir paso a paso desde la valoración hasta el cierre.
1. Antes de empezar: aclara 3 decisiones que lo cambian todo
Antes de entrar en números y documentos, necesitas tener claras estas bases. Te evitarán el 80% de los líos posteriores.
1) ¿Qué vas a vender exactamente?
- Venta de participaciones/acciones (share deal): el comprador adquiere la sociedad “tal cual”, con sus activos y pasivos.
- Venta de activos (asset deal): se venden activos concretos (maquinaria, cartera de clientes, contratos, marca…) y el comprador no compra la sociedad completa.
Esto no es un matiz: afecta a riesgos, impuestos, contratos, licencias y al tipo de comprador que encaja.
2) ¿Cuál es tu objetivo real?
No es lo mismo:
- maximizar precio,
- vender rápido,
- asegurar continuidad del equipo,
- quedarte un %,
- o salir del día a día pero seguir como socio.
Tu objetivo marcará la estrategia de venta y el tipo de negociación.
3) ¿Quién va a llevar la operación?
En una compraventa, el propietario suele ser imprescindible… pero no puede hacerlo todo. Lo habitual es armar un “equipo mínimo”:
- asesoría fiscal/contable,
- abogado mercantil,
- y si quieres vender bien y con discreción: asesor de M&A / intermediario (especialmente en pymes, donde el proceso lo es todo)
Checklist por fases
A continuación te dejo el proceso como lo trabajamos en operaciones reales. Puedes usarlo como guion.
Si tomas la buena opción de contar con un asesor, en Idánea te ayudamos con todo.
Contáctanos y lo hablamos sin compromiso.
